Rítmica, añeja, colorido y poética,  Valparaíso es un batiburrillo maravilloso. El propio Pablo Neruda habló de esta cuidad portuaria y trabajadora: “Valparaíso, qué disparate eres …que cabeza con cerros, desgrañada, no acabas de peinarte, nunca tuviste tiempo vestirte, siempre te sorprendió la vida ”

Además de Neruda, muchos poetas ,pintores y filosóficos se han sentido atraídos por la cuidad más peculiar de Chile. Su población en continua metamorfosis, con marineros, estibadores y otro, cualquier cosa puede ocurrir. Si a todo esto se le añade la espectacular belleza marchita de sus caóticos cerros, uno de los mejores panoramas de artes urbano de Sudamérica y el laberinto de sinuosas y empinadas calles, callejones y escaleras que se apilan junto a vetustas mansiones, es fácil comprender porqué los viajeros pasan más tiempo aquí en Santiago.